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El retorno de Positiblog

Buff cómo pasa el tiempo. Hacía dos años largos y medio que no publicaba nada por aquí. Empezaré actualizando el blog con lo que me he traído entre manos durante este tiempo. Os adelanto que he estado poniendo en práctica los temas que he tratado en el blog y algo más, así que espero que os sea de interés como casos prácticos y reales.

Antes de hablar de las novedades, creo necesario hacer una reseña acerca del origen de Positiblog. Este blog lo comencé tras el cambio drástico que supone trasladarse a vivir a Japón. Vine, o más bien regresé ya que siempre me había quedado el gusanillo tras mi estancia anterior cuando hice el Máster por estas tierras. Pero una cosa es venir de estudiante pero otra es trabajar en Japón.

De todos modos asumí el reto ya que es un país que me encanta y me siento muy cómodo aquí. Sin trabajo en mano pero con mucha ilusión y una red de contactos de la etapa anterior, a parte del “seguro de riesgo” que supone la excedencia en la empresa anterior (que no se venga aquí nadie a lo loco por favor ;).

Encontrar trabajo no fue nada fácil, para ir tirando entré a una pequeña empresa de un colega del máster, trabajando a tiempo parcial ya que no se podían permitir pagar un ingeniero a tiempo completo, mientras seguía con la búsqueda infructuosa de trabajo.

Y es con este escenario de sustanciales cambios de vida que puse en marcha este blog, ya que era consciente que necesitaba dar lo mejor de mí mismo y subir el listón de autoexigencia, y pensé que sería buena idea compartir los conocimientos adquiridos.

Por fortuna y tras mucho esfuerzo, a los tres meses la empresa tomó el vuelo y me contrataron. Con un trabajo a tiempo completo y mucho por hacer y aprender, no disponía de mucho tiempo libre. Entonces se me ocurrió que era un momento idóneo para aplicar las técnicas de productividad y eficiencia comentadas en este blog.

El tiempo es un recurso escaso. Y más si eres un asalariado en Japón con hora y media de desplazamiento al trabajo por trayecto. Como informático, tenía muchas ideas de aplicaciones que quería desarrollar y explorar, así que decidí centrar mis esfuerzos en ello, para evitar diluir mi atención muy a mi pesar en detrimento del blog. Aún así tenía problemas para ponerme en faena, ya que después del trabajo no apetece nada ponerse de nuevo al teclado tras ocho horas trabajando. Y el fin de semana apetece salir afuera a tomar el aire 🙂

Así pues lo que hice es convertir la desventaja del largo desplazamiento en tren en ventaja, usando ese tiempo para trabajar en mis proyectos propios. Con la mente fresca de la mañana, antes de llegar a la oficina ya he trabajado una sólida hora para mí.

Al principio costó lo suyo. Había bastantes días que por pereza o por empezar mirando internet o simplemente no poder coger asiento acababa sin hacer nada, pero hice un esfuerzo de voluntad para sacar el portátil cada día y avanzar algo, hasta que se convirtió en un hábito. Incluso me siento raro si me siento y no saco el portátil.También hice el ajuste de coger el tren local en lugar del express para asegurarme el asiento a costa de prolongar 10-15 minutos el recorrido, que considero bien invertidos.

Como resultado, publiqué algunas aplicaciones para Android, que si tenéis curiosidad podéis descargar, y son gratuitas. Las aplicaciones, una novela, un juego de sudoku y una aplicación de tomar notas, tenían en común que tienen su origen en el mundo del papel.

Dándole vueltas al asunto me di cuenta de que publicar libros como aplicaciones no es mala idea, ya que tienen ventajas con respecto a un libro físico o electrónico tradicional. Por otra parte programar aplicaciones no está al alcance de cualquiera. ¿Y si invento algo para que todo el mundo pueda crear aplicaciones tipo libro electrónico, tan sólo escribiendo contenidos y pulsando un botón?

Dicho y hecho, mi última creación es justamente eso, a-book builder. Entre el dicho y el hecho pasaron casi dos años de planificación y desarrollo, pero finalmente lo he conseguido. Mi proyecto personal más ambicioso ha visto la luz. Así pues con esto andaba yo distraído este tiempo. Aún me queda mucho que hacer, mucho por mejorar en mi último proyecto. Ahora que he logrado el objetivo de lanzarlo, confío que podré ir actualizando el blog de vez en cuando, que no es que me haya quedado sin ideas, al contrario 😉