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Serie inversión – prerequisito: control de la economía doméstica

Antes de invertir un sólo céntimo es necesario tener la economía doméstica saneada.

¿En qué consiste una economía bajo control? Básicamente gastar menos de lo que ingresamos. Vivir por debajo de los medios. Vamos, lo que se suele llamar ahorrar. Porque con los ahorros vamos a invertir. Así que el primer paso para tener una economía saneada consiste en ahorrar.

El segundo paso es eliminar la deuda. Las inversiones nos meterán dinero en el bolsillo, pero eso no nos sirve de nada si el bolsillo tiene los agujeros de la deuda.

El tercer paso para lograr una economía saneada es tener un fondo de emergencia. Si nos surge un imprevisto no querremos vernos forzados a vender parte de las inversiones a destiempo, ya que tendríamos que pagar impuestos por las ganancias, o peor aún, sufrir pérdidas.

A continuación algunos consejos para tener una economía que nos permita invertir sin percances.

Consejos para ahorrar

El ahorro es la pieza clave para coger las riendas de nuestra economía. Primero hay que decidir la cantidad a ahorrar. Ha de ser un porcentaje de los ingresos para que sea adecuado a nuestra capacidad financiera. Como mínimo recomiendo un 15%. cuanto mas mejor, pero tampoco a costa de otras cosas importantes como la salud, educación, etc., cada uno según sus posibilidades.

Segundo, una vez recibamos el ingreso de la nómina o equivalente, lo primero que vamos a hacer es apartar la cantidad que hayamos decidido ahorrar. Si tenemos el dinero fácilmente accesible, será igualmente fácil caer en la tentación de gastarlo. Para apartar el dinero podemos crear una segunda cuenta bancaria, o transferir el dinero a la cuenta de inversión si ya la tenemos abierta.
Si puedes hacer una transferencia automática mensual mejor que mejor.

Una cosa a tener en cuenta con el tema ahorro es que surgir numerosas barreras psicólogicas. Tal vez haya que hacer  ajustes del nivel de vida, apretarse el cinturón, y eso puede ser durillo. El no poder comprar lo que queremos ahora.

Pero también se puede mirar de otra manera. Estamos comprando nuestro futuro. Nuestra libertad financiera. No te parece más atractivo retirarte como Ana en la introducción, con ceros de más en la cuenta?

Otra barrera es la tendencia a gastar lo que tenemos. Y eso lo solucionamos apartando el dinero de la vista.

Otra es la pereza del traspaso de dinero, pero lo solventamos si nos acostumbramos a hacer el traspaso (crear hábitos beneficiosos es un tema central de este blog), o mejor si lo automatizamos.

De hecho al apartar el dinero lo que logramos es que para gastar ese extra hay que tomarse la molestia de realizar una nueva transferencia, usando otra barrera psicológica a nuestro favor.

Consejos para eliminar la deuda

Si conseguimos ahorrar ya hemos logrado lo más difícil. Con lo que ahorramos vamos a ir cancelando los préstamos que tengamos pendientes. El objetivo es pagar la deuda cuanto antes – y no volver a endeudarnos más.

El primer paso es recabar información de todas las deudas que tengamos, todos los préstamos y pagos a plazo que hayamos contraído, incluyendo los pagos a plazo de las tarjetas de crédito. La única excepción sería el pago de la hipoteca, no es necesario adelantar su pago.

Lo que queremos saber es cuál es la deuda con el interés anual más alto, y deshacernos de ella primero. Y continuar con la siguiente más alta, pagar hasta liquidar la deuda, y seguir sucesivamente hasta eliminar todas, por orden del interés que nos cobren de alto a bajo, excepto la hipoteca que podemos dejar tranquila.

Tarjetas de crédito

El tema de las tarjetas de crédito merece una atención especial. Las tarjetas de crédito tienen dos modalidad es de pago. Una nos cobra mensualmente el valor total de todas las compras realizadas durante el mes. Esta modalidad no cobra intereses, por lo que no comporta ningún problema. Tan sólo hay que tomar la precaución de tener suficiente saldo en la cuenta corriente asociada.

La otra modalidad nos permite realizar el pago en “cómodos plazos”. Cada mes pagamos un poco. Como la cantidad a pagar es moderada, hay menos riesgo de no tener suficiente dinero en la cuenta. Eso es bueno, ¿verdad? Pues va a ser que no tanto.

Lo que queda fuera de la vista, la cantidad pendiente por pagar, se acumula cada mes que usamos la tarjeta. Y no sólo eso, el banco nos cobra intereses por ello. Y suelen cobrar intereses bastante elevados.

Para decirlo bien claro, la deuda de la tarjeta, ya que es una deuda en toda regla, se va multiplicando cada mes gracias a los onerosos intereses que nos cobran, con un efecto bola de nieve que arrasará nuestra cuenta durante largo tiempo. Y uno ni se entera, que de eso se trata con los cómodos plazos.

Para resumir el tema tarjetas de crédito, asegúrate de que pagas la cantidad íntegra cada mes. En caso contrario, cambia la modalidad de pago y cancela la deuda como indica el apartado anterior. Averigua el interés anual y a pagar en orden. Que no te extrañe si la deuda de las tarjetas tiene uno de los intereses más altos de todas las deudas

Consejos para el fondo de emergencia

Como hemos comentado el fondo de emergencia nos servirá como su nombre indica para poder atender a imprevistos y no tener que recurrir a endeudarnos o vender parte de nuestras inversiones a destiempo, ya que o bien podría ser que las inversiones estuvieran en pérdidas  (normal al empezar o en ciclo bajo;   y no hay que preocuparse de ello como veremos), o con ganancias, en cuyo caso habrá que pagar impuestos. Todos pagaremos impuestos, pero mejor tarde que pronto para que el dinero trabaje para nosotros el mayor tiempo posible.

La pregunta que se nos plantea es qué cantidad es prudente disponer para el fondo de ahorro. Como mínimo indispensable recomiendo el equivalente a 3 meses de salario, aunque lo más recomendable serían 6 meses.

Una sugerencia sería destinar el 100% de los ahorros mensuales al fondo de emergencia hasta que acumulemos 3 meses, y a partir de ahí podemos empezar a invertir, pero dedicando una parte del ahorro mensual al fondo de emergencia hasta disponer de 6 meses de salario.

Otra duda que suele surgir es dónde guardamos el fondo. Una cuenta de ahorro a parte, o mejor en forma de depósito bancario son buenas soluciones. Si tu broker dispone de money market fund sería otra buena opción pero de momento no compliquemos la cosa.

Conclusión

Una vez que conseguimos ahorrar regularmente, libres de deuda, y disponemos de un colchón de emergencia, ya estaremos en condiciones de empezar a invertir. Felicidades porque ya habrás logrado lo más difícil, la disciplina del ahorro, y ya habrás empezado el camino a la libertad financiera con buen pie.